Feeds:
Entradas
Comentarios

El Norte y el Sur

En la década que va de 1850 a 1860 el Sur de los Estados Unidos sufría una serie de divisiones que a la postre reforzaban la idea de que sin la esclavitud el Sur no tenía futuro. Una de las divisiones fue la ocurrida entre las regiones costeras y el profundo Sur. En ese profundo Sur la mano de obra esclava se hizo imprescindible para el mantenimiento de sus nuevas máquinas. A las regiones costeras también se le hicieron imprescindibles los esclavos pero para venderlos, a alto precio, a las regiones profundas del mismo Sur. Era una época donde la costa sureña criaba esclavos fuertes y sanos para poder hacer el negocio con un Sur profundo necesitado de mano esclava, haciendo recíproca esa necesidad. The Pro Slavery Argument, libro de Thomas R. Dew, decía en 1852 que “Virginia es un estado productor de negros para otros estados: produce lo que necesita y, además, 6000 esclavos más al año para venderlos”.

Siguiendo con las divisiones había que tener en cuenta un dato del Sur: casi 7 millones de blancos, de una población de 8 millones, no tenían esclavos. Por lo tanto para un alto porcentaje de sureños la cuestión de la esclavitud no le afectaba de manera directa. Ese dato provocó, a pesar de todo, que esos blancos sin esclavos estuviesen a favor de la esclavitud ya que una liberación de esclavos podría provocar una competencia por los puestos de trabajo. No nos olvidamos de ese mismo sentimiento, con sus matices, en el Norte donde muchos obreros veían a los negros como una raza que robaría trabajos al acceder a hacerlos cobrando miserias (menos de lo que un blanco podía aceptar). 

El tema de la esclavitud fue una de las chispas pero no la única que causó el desastre. Hay que tener en cuenta que los dos bandos de la Guerra Civil “estaban convencidos de que defendían una causa moralmente justa”. Entre otras causa había que destacar que Estados Unidos no era una nación realmente unida. En el Sur, pero también en algunos sectores del Norte, estaban convencidos que el Gobierno Federal no tenía que pintar nada en la política de los Estados. 

En otro orden de cosas, en el Norte ya se estaba instaurando un sentimiento antiesclavista que hacía mucho ruido sobretodo por los pocos que lo violentaban. De los ruidos no violentos estaba la publicación de La Cabaña del Tio Tom, entre otros relatos, que influenciaron a la población norteña de “las miserias de la esclavitud”. Pero eso no era motivo suficiente para crear un sentimiento de querer ir a la guerra contra al fin y al cabo “los hermanos del Sur”. La falsa sensación que recibía el Sur sobre “los abolicionistas del Norte”  provocó que el Sur se empezase a temer lo peor: que el Partido Republicano, muy federalista, ganase las elecciones de 1860. Y eso ocurrió… Lincoln ganó sin conseguir ni un solo estado sureño.

Anuncios

El XVI presidente de los Estados Unidos de Norteamérica

(Hodgenville, EE UU, 1809 – Washington, 1865)

Político estadounidense. Abraham Lincoln nació en el seno de una familia de colonos cuáqueros. Durante su infancia y su juventud, marcadas por la pobreza de su familia, recorrió el Missisippi y vivió de cerca las condiciones infrahumanas que padecían los esclavos negros.

Abraham Lincoln tenía veintitrés años cuando dejó la granja donde trabajaba para combatir como soldado raso en la guerra contra los indios. Mientras tanto, emprendió su formación autodidacta y hacia 1836 logró licenciarse en derecho. Dos años antes, su actitud contraria a la esclavitud lo había conducido a intervenir en política, lo que le valió su elección como diputado de Illinois para el período 1834-1842. Merced a su defensa de mejores condiciones de vida para los negros y a su gran elocuencia, logró una gran popularidad en todo el estado.

En 1846 Lincoln alcanzó la jefatura del partido Whig, y como diputado del Congreso federal apoyó a los abolicionistas de Washington. Sin embargo, su decidida oposición a la guerra contra México, a cuya finalización obtuvo los territorios de Alta California, Nuevo México, el norte de Sonora, Coahuila y Tamaulipas y la anexión definitiva de Texas, le hizo perder muchos votos, y fracasó en las elecciones senatoriales de 1849.

Decepcionado, Lincoln se retiró de la política y durante seis años trabajó como procurador. Su regreso a la vida pública se produjo en 1854, cuando la cuestión de la esclavitud volvió al plano político a raíz de que la Kansas-Nebraska Act propugnara extenderla a los estados del noroeste. Si bien él inicialmente no apoyaba la abolición de la esclavitud en los estados en los que ya existía, sobre todo en los del sur, se oponía a que se instaurase en aquellos otros en los que no estaba autorizada. Particularmente célebre por la vehemencia de su verbo y la solidez de sus argumentaciones fue su discurso antiesclavista Peoria, en 1854.

Comprometido con la causa contra la esclavitud, Lincoln se afilió al Partido Republicano dos años más tarde. Derrotado de nuevo en las elecciones al Senado de 1858, la intensidad de la campaña antiesclavista y los duelos dialécticos que mantuvo con el candidato demócrata Stephen A. Douglas, elegido en la ocasión, le devolvieron la popularidad perdida. La moderación de sus posiciones fue decisiva para que en 1860 la convención republicana de Chicago lo eligiera candidato a la presidencia en detrimento de William H. Seward, representante de los abolicionistas más radicales.

  • Millard Fillmore (1850-1853)
  • Franklin Pierce (1853-1857)
  • James Buchanan (1857-1861)
  • Abraham Lincoln (1861-1865)
  • Andrew Johnson (1865-1869)
  • Ulysses S. Grant (1869-1877)
  • Rutherford B. Hayes (1877-1881)
  • James A. Garfield (1881)
  • Chester A. Arthur (1881-1885)
  • Grover Cleveland (1885-1889)
  • Benjamin Harrison (1889-1893)
  • Grover Cleveland (1893-1897)
  • William McKinley (1897-1901)